¿Cuáles son las palabras que no se escriben en el edificio de las Bellas Artes?
¿Qué nombres se vuelven cicatrices en la normalidad del arte?
¿Dónde están estos cuerpos que nombran estas palabras?
Acción poética cuya centralidad material está dada por el cuerpo como matriz y soporte de estampación para grabar, sellar, marcar, manchar, señalar, aquellos nombres / identidades que en el espacio académico somos acallados, invisibilizados negándonos la producción de conocimiento como sujetos políticos/sociales/artísticos.
En esta acción/performance se nombra a las lesbianas y a las prostitutas como sujetxs que no solo producen conocimiento en la vida cotidiana sino que habitan un espacio de resistencia dentro de las instituciones. Lesbianas y prostitutas en una hermandad histórica se hacen cuerpo colectivo en el cuerpo de la artista que encarna la resignificación del estigma compartido y producido por la ideología patriarcal, ese que nos divide a las mujeres en “buenas” y “malas” en función de nuestra sexualidad. Para quienes encarnamos modelos de sexualidad no reproductivas, las promiscuas, lxs transexuales, las que practicamos sadomasoquismo, vivimos el silenciamiento de nuestras voces y el borramiento de nuestras existencias en los espacios públicos y las instituciones. La acción pretende visibilizar en el espacio institucional las cicatrices provocadas por la institución del arte con sus silencios, omisiones, negaciones de estas identidades, lesbiana y prostituta, en los planes de estudio, en los referentes estéticos-visuales, en colectivos críticos, en grupos creativos, en el corpus bibliográfico, en las producciones artísticas, etc, donde solo hay espacio para la heterosexualidad blancoeuropea, y a su vez, contaminar con esos nombres abyectos la asepsia sobre la que funciona el régimen académico de producción de conocimientos del arte.
Fer Guaglianone junio 2019 – universidad de sevilla- facultad de bellas artes