La artista explora el cuerpo como el espacio donde se efectúa la transgresión. A través de su performance “8 a cuatro” dialoga con una genealogía de artistas que abordan el cuerpo como un lugar de determinaciones y estructuras políticas. Su proyecto habla del trabajo sexual y el baile erótico desde una narrativa participativa de quienes componen esta cultura. La artista asume la mirada intradiegética, o de narradora interna para extraer conceptos definidos y retar significados preestablecidos.